¡Conoce más sobre las tradiciones en la boda!

Continuamos ampliando la última nota que subimos, con más significados de las tradiciones que actualmente se encuentran en las celebraciones de las bodas…

El anillo de compromiso

El novio le da el anillo a la novia para simbolizar su amor sin final, por su forma circular. Aunque hay de muchos materiales, los más comunes están hechos de oro y diamantes, lo que significa que el amor será tan fuerte y puro como esos materiales.PROD-Anillocompr-HERA-CH

En el pasado, cuando la propuesta era un procedimiento más formal, el futuro novio enviaba a sus amigos o miembros de su familia en su representación para que conocieran a la futura novia y su familia. Si ellos veían un hombre ciego, un manco o una mujer embarazada durante ese recorrido, se pensaba que el matrimonio podía estar predestinado al fracaso. Sin embargo, nodrizas de varones, pichones de paloma o de lobos eran buenos signos.

El anillo que recibe la novia en la actualidad, debe llevarlo en la mano izquierda.

La alianza de boda

La costumbre de intercambiar alianzas el día de la boda durante la ceremonia, viene de muy antiguo. En el siglo XIII a.c., los egipcios ya intercambiaban alianzas.PROD-Alianzas-Venezia-GA

En la antigüedad los maridos celebraban un rito para asegurarse de que los espíritus de sus mujeres no les dejaran demasiado pronto. El marido ataba los tobillos y las muñecas de su mujer con cuerdas de hierba con la creencia que esta atadura mantendría su espíritu dentro.

En el tiempo del imperio romano los anillos eran de hierro; los de oro sólo podían ser usados por senadores y magistrados. Luego, la costumbre se expandió a otros estratos socioeconómicos.

Las alianzas empezaron a usarse en el siglo V, pero costó para que la Iglesia las aceptara como parte de la ceremonia.

En la Biblia, ya vemos que en el Antiguo Testamento se pedía la mano de la novia con un anillo. Esta costumbre ha llegado hasta nuestros días. En el siglo IX, el papa Nicolás I, decreta que el hecho de entregar el anillo a la novia es ya una declaración oficial de la intención de casarse.

Esta tradición nace en la antigua Roma. Los romanos rompían un pan por encima de la cabeza de la novia como símbolo de fertilidad. Los invitados recogían las migas y se las comían. Esta costumbre fue conservándose hasta principios del siglo XVII que, en Inglaterra se ideó que se hicieran muchas pequeñas tartas que luego se apilaban. No era un pastel dulce como los actuales, sino que era una torta plana, hecha de harina, sal y agua.

El pastel

En Inglaterra las primeras tortas también eran planas y redondas, pero incorporaban frutas y nueces, que Pastel-BLsimbolizaban la fertilidad. La pareja debía besarse sobre la pila de tartas. La tarta casi siempre se desmoronaba, por lo que hacia mediados del siglo XVII, se cambió la idea de las múltiples tartas por la de un pastel gigante.

En Yorkshire se arrojaba por la ventana un plato con torta. Si el plato se quebraba la novia gozaría de un futuro feliz con su esposo, pero si permanecía intacto, el futuro sería sombrío.

Otra antigua costumbre inglesa, que se ha expandido, era poner un anillo en el pastel de novios. El invitado que lo encontrara en su porción se aseguraba de felicidad para el año siguiente. La parte de arriba del pastel suele guardarse para el bautismo del primer hijo.

Los pasteles fueron parte de los matrimonios a través de la historia y representan la fertilidad del trigo y la buena suerte para la pareja. A la hora de servirlos, la buena suerte se extiende a todos los invitados. Esta idea ha llegado hasta nuestros días, en que los pasteles tienen varios pisos.

El pastel nupcial suele entrar al salón al ritmo de la marcha nupcial. A continuación los novios cogen juntos un cuchillo y le hacen un corte simbólico.

La marcha nupcial acompaña el pastel de bodamarchanupcial-BL

Es la música que abre y cierra la ceremonia religiosa. Es una tradición que viene de la boda de la princesa Victoria de Inglaterra con el príncipe Federico Guillermo de Prusia. La princesa Victoria eligió ella misma las dos marchas: La Marcha Nupcial de Mendelssohn para su entrada a la iglesia y la ópera Lohengrin de Wagner para la salida de la iglesia ya de la mano de su esposo. La marcha nupcial acompaña el pastel de boda cuando entra al salón.