¡Recuperó su alianza perdida en el mar luego de 37 años!

Un español recuperó su alianza de bodas perdida en el fondo del mar luego de 37 años.

Agustín Aliaga había perdido el anillo en unas vacaciones junto a su esposa, en la isla de Benidorm; casi cuatro décadas después, una instructora de buceo la encontró, lo contactó a través de Facebook y se la devolverá en mano.

Agustín Aliaga y Juani Sánchez, mirando el álbum de su casamiento
Agustín Aliaga y Juani Sánchez, mirando el álbum de su casamiento.

La casualidad hizo que Agustín Aliaga esté a poco más de una semana de volver a llevar el anillo con el que contrajo matrimonio con Juani Sánchez, hace 37 años. «Ha sido una gran sorpresa que, después de 37 años perdido, alguien lo haya encontrado y nos hayamos puesto en contacto», relata Aliaga, un español de 60 años que vive en Utebo, provincia de Zaragoza.

El 17 de febrero de 1979, Agustín y Juani se casaron en Benidorm. «Yo estaba allí por cuestiones laborales y Juani ha vivido toda la vida en esa zona. De este modo, nos conocimos y nos casamos», explica. Sin embargo, cinco meses después de la boda, el hombre perdió la alianza mientras nadaba. «Mis suegros tienen por costumbre ir un día de julio a comer a la isla de Benidorm, así que nos fuimos a pasar el día. De repente, nadando, me di cuenta de que se me había caído el anillo, volví al agua y lo busqué durante un buen rato, pero no tuve suerte», relata al diario El Heraldo.

En aquel momento, tanto él como su mujer dieron por perdida la alianza… hasta hace unos días. El 4 de agosto, Jessica Cuesta publicó en su cuenta de Facebook que buscaba a «una pareja que se había casado el 17 de febrero de 1979 y que hubiera visitado la isla de Benidorm». Pidió a todos sus contactos que compartieran la noticia. Sin embargo, no tuvo éxito.

El empeño de Jessica en encontrar a los dueños de un anillo perdido que encontró en el mar Mediterráneo ha supuesto un final feliz para esta larga historia. Un mes después, esta instructora de buceo volvió a pedir ayuda a través de las redes sociales. Con un texto similar, pero esta vez acompañado por una fotografía, obtuvo el efecto deseado. De hecho, tal fue el impacto de la publicación que fue compartida por más de 78.000 personas.

«Estaba buceando en la isla de Benidorm con un alumno cuando vi una arandela en el fondo del mar, a unos 7 metros de profundidad. Siempre suelo recoger todo lo que puede contaminar el mar o afectar a los animales, así que la saqué, pero al hacerlo se le cayó parte del sedimento. En ese momento, descubrí que era un anillo», explica Jessica.